Qué (NO) PEDIR en una CENA ROMÁNTICA

Te explicamos qué no pedir en una cena romántica para no cagarla. Si quieres que haya una segunda cita, o acabe bien la primera, sigue leyendo, si no, adiós.

Llegó el gran día, has conseguido la cita de tus sueños (o no, simplemenete has conseguido una cita ¡que ya tocaba!), te ha costado horas de sueño elegir el restaurante perfecto, y encima ahora te enteras que si hubieras mirado nuestra lista de restaurantes románticos de Madrid habría sido mucho más fácil encontrarlo, pero no pasa nada, el caso es que ya lo tienes reservado y quieres que la cena romántica salga perfecta porque quieres que esa chica o ese chico acabe en tu casa para vete tú a saber para qué.

Seguro que estás pensando que en una cita se puede pedir cualquier cosa, y es verdad, por pedir, puedes pedir lo que te apetezca (siempre que en el restaurante lo tengan y puedas permitírtelo sin tener que hacer un simpa).

El caso es que es mejor no pedir ciertos platos en la cena romántica para que tu sex appeal siga intacto durante toda la noche (o hasta que os emborrachéis y ya os de todo igual).

Sí, tod@s sabemos que eso pasa y luego al día siguiente te quedas con cara de…

Pero bueno, vamos al lío y a lo que se tercie. Yo me voy a abrir una cerveza que esto va para largo.

NO PEDIR HAMBURGUESAS

Parece de perogrullo, pero por el Dios de Tinder nunca, nunca, nunca de los jamases pidas una hamburguesa, por mucho que te guste la carne, por mucho que hayáis hablado de hamburguesas y tengáis pendiente probar alguna de las mejores hamburguesas de Madrid, por mucho de todo lo que quieras, no te pidas hamburguesa ni de coña.

¿Tú te imaginas la cara que tienes cuando comes una? Aunque la partas con cuchillo y tenedor (que eso también te va a restar puntos porque como todo el mundo sabe, las hamburguesas se comen con la mano) siempre se pringa un@ de ketchup o alguna otra salsa, por no hablar de lo que hay que abrir la boca para meterse un trozo de hamburguesa dentro a no ser que la disecciones.

Si le quieres hacer reír, cuéntale un chiste pero no pidas una hamburguesa en tu cena romántica, por favor.

OLVÍDATE DE LA PASTA LARGA

Vale que los restaurantes italianos son valor seguro y a todo el mundo le gustan. Es una buena elección de restaurante, la comida está muy buena, pero… aquí viene la pega… pide lo que quieras, pero no pidas pasta larga tipo tallarines, tagliatelle, espagueti…

Aunque seas tan romántic@ como la dama y el vagabundo, es mejor que por si acaso no pidas pasta larga para la cena romántica, que nunca se sabe dónde puede acabar la salsa, en el mejor de los casos en la ropa recién sacada de la lavadora.

Ya si eso cuando hayáis quedado varias veces os mancháis cocinando en casa pero para la cena fuera, casi mejor mantenerse bien limpitos.

LAS COSAS DE SORBER BIEN LEJOS

Qué seguro que estas pensado, ¿cosas de sorber? pues sí, cosas de sorber, que luego hacen ruidos raros y se pierde todo el encanto.

Si quedas con un japones o una japonesa no le lleves a comer ramen en una cena romántica, que para ellos es de mala educación no sorber comiéndolo, aunque mira, bien pensado a lo mejor le pone que seas respetuoso con su tradiciones y os lo pasáis bomba haciendo ruiditos, ¡nunca se sabe!.

Si es un o una fanática de los zumos verdes, cuidado con las pajitas (que las carga el diablo). Ahhh, y que sean ecológicas porque si no seguro que te tacha de desconsiderad@ con el planeta y de asesin@ de generaciones venideras, y claro, a ver cómo le justificas tú , que luego quieras practicar tu famosa técnica de tener hijos.

LAS LEGUMBRES Y LA COL MEJOR MANDARLAS A PARLA

A Parla, a la china o donde os de la gana, pero en la cena romántica para triunfar mejor no pedirlas, si te preguntas porqué, piensa en el último cocido que te tomaste y me cuentas cómo te sentiste al acabarlo y sobre todo, qué empezó a salir de tu cuerpo pasadas unas horas.

No me quiero ni imaginar estar en casa de esa persona y de repente, tra tra, pedos al canto.

Que si no huelen pues yo que sé, no es que mole mucho, y puedes inventarte cualquier cosa (aunque no va a colar), pero como huelan… olvídate, eso solo pasa en las películas de Leticia Dolera donde se enamoran oliéndose los pedos bajo el edredón…

Si eso ocurre en la vida real me pego un tiro.

LA COMIDA PICANTE MANTENLA DISTANTE

En las cenas románticas, los gestos y gritos, mejor dejarlos para después (que seguro que son más divertidos).

En la antesala del triunfo hay que pedir el menor número de platos con de picante posible, que luego repite y el estómago hace de las suyas.

Se dice, se comenta, que una amiga mía en una cita fue a cenar a un indio y que su acompañante en mitad de la noche se puso malísimo, se puso tan malo que se metió en el baño y no salió hasta la mañana siguiente. He dicho.

LA CEBOLLA Y EL AJO NO SE TOMAN A DESTAJO

Y por último el los dos ingredientes que todo el mundo sabe, pero no está de más recordar, que no se deben pedir nunca en una cena romántica: Cebolla y Ajo.

Si el plato lo lleva ya guisado pues nada que objetar, aunque mejor evitarlo, pero como el ajo y la cebolla sean crudos… olvídate de que te devuelvan ese beso deseado por días (o minutos si eres de los rápid@s de Tinder y en menos que canta un gallo tienes una cita)

Y colorín colorado, esta lista de platos que no has de pedir en una cena romántica si quieres triunfar, ha terminado.